Paseo en barco por Amsterdam y vuelta a casa (día 3: domingo, 18 de junio de 2017)

Antes de nuestro paseo en barco por Amsterdam hablamos con el anfitrión para ver donde dejábamos el equipaje, ya que el vuelo no salía hasta la tarde. Como el siguiente huésped no le llegaba hasta la noche, lo podemos dejar en la misma habitación. Todo controlado.

Lo primero en hacer hoy era ver las letras del «I am Amsterdam», que están junto al Rijksmuseum. El itinerario era fácil, seguir nuestro canal durante unos 20-25′ que ya nos llevaba y girar el cuarto puente a la izquierda. Era pronto, como las 9 de la mañana y la ciudad estaba desierta. Qué alegría pasear aún con el fresco…

El edificio del Rijkmuseum es muy bonito…

Rijkmuseum, Amsterdam.

…y cuando lo cruzas te encuentras con los jardines y las letras. A esa hora todavía no había mucha gente… Así que hicimos las fotos de rigor. Aún estaban montando el mercado y los puestos…

 

Como el Museo Van Gogh está aquí al lado, nos acercamos hasta la puerta. De hecho, para hoy teníamos que visitar el Museo Van Gogh… pero era o eso o el paseo en barco por los canales, y nos decantamos por la segunda opción, que pensamos que sería más rápida y cundiría más.

Hay diferentes opciones de tour y todos valían 16€, salvo el de Rederijplas  que valía 11€ pax. Como supongo que el itinerario es el mismo, ya nos pareció un buen precio para un paseo de una hora y nos decantamos por éste. Llegamos cerca de las 11 h, que era cuando salía el siguiente.

El paseo comienza en Damrak en dirección hacia la estación de tren, se va hacia la Bahía, se pasa por el Canal Amstel, también por una esclusa y algún canal muy estrechito. El paseo no fue tan agradable como hubiéramos querido porque hacía muuuuucho calor, aunque teníamos ventana abierta en el lateral y también el techo… Al principio estuvo bien pero al final fue demasiado caluroso. Así que tener en cuenta este factor a la hora de hacerlo, sobre todo en pleno verano, que entonces debe ser un sufrimiento. Estas son fotos del itinerario en barco…

Paseo en Barco por Amsterdam.

 Paseo en barco por Amsterdam.

 

Pues tras el paseo en barco sólo nos quedaba un par de aspectos gastronómicos por cumplir. Uno era los típicos arenques crudos que se pueden comer en bocadillo o solos, en una bandeja, acompañados de cebolla y pepino. Cerca de aquí encontramos una tienda de pescado donde los vendían. Valen un par o tres de euros. A nosotros nos gustaron. Nos lo tomamos con una botellita de vino que habíamos comprado en el Dutty free del aeropuerto.

 

Y de vuelta hacia el apartamento compramos unas albóndigas holandesas y unas patatas fritas que nos comimos en unas escaleritas a la sombra.

Con ello dimos la visita por terminada y fuimos a recoger el equipaje. Como ahora ya conocíamos el camino, volvimos caminando hacia la estación. Compramos  el billete de tren hacia el aeropuerto e hicimos el mismo itinerario que habíamos hecho a la ida.

Camino de la estación de Amsterdam.

Volvíamos de nuevo con Transavia, a las 17.30 h y esta vez sí que tuvimos un vuelo puntual.

Ha sido un fin de semana muy intenso y variado. Amsterdam nos ha encantado y no nos ha decepcionado, a pesar de la masificación de gente que hemos encontrado. Y tan imprescindible como visitar Amsterdam lo es visitar los pueblos de los alrededores.

Un pequeño detalle y muy importante a tener en cuenta es el tema de las bicicletas. Están por todas partes así que SIEMPRE que cruces tienes que mirar a ambos lados, porque no las oirás llegar pero estarán allí. Así que cuando las veas será demasiado tarde y las tendrás encima.

Hasta el próximo destino!!!