Avión a Londres (día 0: miércoles, 4 de julio de 2018)

El avión con British salió de la terminal 1 del Aeropuerto del Prat con puntualidad. Tras un vuelo de 2 horas y media a Londres, tocaba una escala de unas 3 horas. Pero como hay que cambiar de terminal, volver a pasar por el control de seguridad tanto de pasaporte como de equipaje, no tuve que esperar casi nada. El Aeropuerto de Heathrow es muy grande y para hacer el cambio de terminal hay que coger un bus y un tren. No recomiendo transbordos excesivamente cortos porque puedes estar perfectamente 20′ andando de una terminal a la otra.

Está todo muy bien indicado. Además, cuando bajas del avión hay indicaciones de los pasos a seguir por todas partes, además de personal por si hay dudas. El aeropuerto de Heathrow es enorme con muchas facilidades: sofás cómodos, wifi, zonas de juegos y realidad virtual, enchufes para el móvil y muchas, muchas tiendas y restaurantes.

A las 19.55 h tengo vuelo de unas 13 horas a Singapur. El avión de doble planta es espectacular, pantallas, bastante cómodo. Lo que no acabé de acertar es con la comida, pero pasaban muy a menudo a ofrecerte bebida… Para cenar, pollo con arroz.

Llegada a Singapur (día 1: jueves, 5 de julio de 2018)

Después de un plácido viaje llegó a a las 16.15h al Aeropuerto de Singapur. Pasada inmigración y el cambio de moneda, cojo el metro hacia el hotel… (y una parada de metro de más porque me confundí) y llego al hotel cápsula cerca de las 19h. Hay más información sobre la cápsula en el apartado de alojamiento.

A las 19 h salgo para para dar una vuelta por la Bahía de Singapur, que es donde tenía el hotel. Hace dos años ya estuvimos 3 días en esta ciudad, así que ya la conocía, pero me apetecía pasearla de nuevo. Primero de todo comí algo rápido, unos noodles por 6 SGD, para llegar a tiempo a los espectáculos. Y fui bordeando la bahía desde el Hotel Fullerton, donde celebramos mi 18 cumpleaños. Seguí hasta el Marina Bay donde empezaba el espectáculo de luces, a las 20h. Me encantó volverlo a ver y lo han mejorado. De hecho, lo renovaron el año pasado y ahora dura 15 minutos. La otra vez nos gustó mucho, pero nos supo a poco… Desde arriba se ve mejor que si bajas a sentarte.

Marina Bay, Singapur.

Tras el espectáculo crucé el Hotel Marina Bay Sands hasta el Gardens by the Bay, para ver también los Superárboles iluminados. En verano había visto que hacen un nuevo espectáculo de ópera, el Garden Rhapsody, en los árboles iluminados. El horario era a las 19.45 y a las 20.45, así que tras las luces, el horario encajaba perfectamente. El espectáculo es impresionante y emocionante. Había mucha gente sentada y tirada por el suelo, emocionada con las luces de los Superárboles y diferentes óperas de fondo con el final apoteósico de Turandot. No tengo palabras para describirlo…

Gardens by the Bay, Singapur.

Después seguí dirección a la noria hasta el Merlion, la mascota oficial de Singapur, cuya visita no puede faltar en una parada por la ciudad. Y le di la vuelta completamente a la Bahía. En total me llevó unas 3 horas largas, con las diferentes paradas, hasta las 22.15 que estaba de vuelta. Me comí un pollo frito antes de retirarme y con esto acabo el día, que mañana me toca madrugar.

Merlion en Marina Bay, Singapur.

Otros precios del día:

Metro desde aeropuerto de Singapur: 2,5 $ de Singapur

Noodles: 6$

Pollo frito: 5$

Día 2: Vuelo a Hanoi i llegada a las 12.30 h. Por la tarde visitas por la zona del Lago Hong Kiem (HANOI)