Alquiler de coche y conducción en Costa Rica: guía y consejos prácticos

Alquiler de coche

Para este viaje hemos optado por la contratación de un vehículo 4×4, una elección ideal tras encontrar una oferta excelente, con Sixt a través de DiscoverCars por un precio de 270€ con el todo riesgo incluido, lo que es una verdadera ganga.

La clave en Costa Rica radica en la casuística de su contratación en el mostrador. El proceso de alquiler en el país suele ser complejo debido a la estricta exigencia de seguros locales obligatorios por ley. Las compañías locales tienden a aplicar cargos adicionales drásticos si no se cuenta con la documentación exacta o si se intenta rechazar su cobertura nativa. En nuestro caso, la estrategia consiste en declinar con firmeza cualquier seguro extra en el mostrador del proveedor, ya que disponemos de una cobertura total en línea que ya protege la franquicia frente a cualquier daño. Mantenerse firme ante estas exigencias y revisar el vehículo minuciosamente antes de salir (verificando el kit de emergencia obligatorio) fue fundamental para evitar sorpresas desagradables al iniciar la ruta.

Tras regresar del viaje, me atrevo a decir que ha sido nuestra experiencia más premium en un alquiler de coche. Por si acaso, tanto en la recogida del vehículo como en la devolución, grabé con el teléfono toda la conversación, pero no hubo ningún contratiempo, así que no la utilizaremos.

Como suele suceder, nos ofrecieron su seguro que tenía un importe de unos 13$ diarios lo que era una cantidad muy elevada. Nos indicaron que nuestro seguro no incluía si hacíamos daños a un tercero. Como un seguro básico no va a incluir daños a un tercero, si eso es lo único que incluye!!! No se pusieron muy pesados.

El otro problema típico es el de la tarjeta de crédito. Nuestra VISA de crédito a nombre del conductor va sin la numeración impresa, como la mayoría de las nuevas tarjetas, por motivos de seguridad. Previamente les contacté por correo electrónico para confirmar que este tipo de tarjetas sirve y así me lo confirmaron, siempre que la numeración no cambie. Las únicas que no aceptan son las que tienen numeración cambiable, pero diría que esto no pasa con ninguna tarjeta de crédito. Me hicieron mostrarle en la aplicación la numeración de la tarjeta, para que la pudieran apuntar y cargarnos el depósito de 1000 dólares. Por supuesto no les mostré el CVC de seguridad, a pesar de que pretendía hacer una foto de los datos de la tarjeta. Otra cosa que hice cuando salimos de la oficina es apagar la tarjeta, pues he leído que hay quien suele recibir más de un cargo y para evitar esto. Hay que tener la precaución de encenderla de nuevo antes de devolver el vehículo. A pesar de que insisten de que el desbloqueo de la fianza es automático, con la excusa de que el banco es lento, siempre es mejor pedir que lo retrocedan manualmente desde el datáfono y pedir el correspondiente justificante, por si pasara cualquier cosa.

Y el último contratiempo fue pagar el resto del importe del vehículo. Normalmente Booking lo cobra entero al hacer la reserva pero era nuestra primera vez reservando con DiscoverCars que, por lo que comentaron, les gustaban ambas companyias por igual. Aquí sólo habíamos pagado 78€ del seguro todo riesgo + 1 € de depósito del seguro. Yo les pedí pagar el resto del importe, unos 200€ con la misma tarjeta del depósito. El vendedor estaba empeñado que lo hiciera con la tarjeta de crédito del conductor y pidió refuerzo al jefe quien dijo que claro que teníamos que pagar con la tarjeta del depósito. Genial!!! Esto es justo lo que yo estaba pidiendo, que me dejaran pagar con la tarjeta que les había prereservado y, al final me lo concedieron, porque ellos mismos se contradijeron. Pagar con la de crédito me hubiera supuesto un extra de divisa, cambio de moneda etc de unos 18€.

Así que TODO salió redondo. Además, nos adjudicaron el mismo coche que habíamos pedido, un Mitsubishi 4×4.

La verdad es que no fueron demasiado agresivos, a pesar de que nosotros íbamos a la defensiva. Incluso nos recomendaron usar Waze en lugar de Google Maps, cosa que cumplí al momento y más viendo la diferencia entre las rutas ofrecidas por uno y otro navegador.

La devolución también fue impecable. El coche había funcionado estupendamente y no tuvimos ningún altercado, así que simplemente grabamos y pedimos la devolución manual del depósito, por si acaso, pero en 3 o 4 días ya estaba todo en orden.

En el aeropuerto la mayoría tienen sólo una pequeña oficina, y te llevan en minibús a las afueras, menos de 5 minutos, donde ya tienen las oficinas grandes y los vehículos.

Nuestra hija no tuvo tanta suerte. También reservó con DiscoverCars pero con Avis y también había pedido un 4×4, pero el modelo Jimny, querían uno pequeñito. Pues no le dieron ningún 4×4, y el trato de la vendedora parece que dejó bastante que desear. Así que a la vuelta de vacaciones deberá presentar una disputa a través de su banco para pedir el reembolso total, puesto que es un incumplimiento de contrato.

Conducción en Costa Rica

Ponerse al volante en Costa Rica es toda una aventura que requiere cambiar el chip de conducción europeo. La red vial del país es muy heterogénea y las distancias en el mapa engañan; las aplicaciones como Google Maps o Waze suelen pecar de optimistas, por lo que la regla de oro es calcular siempre entre un 20% y un 30% más de tiempo real del que indica el navegador. Esto es lo que había leído constantemente pero no se si quizás tuvimos suerte, pero no pudimos viajar más fluido y más rápido de lo previsto.

Como dije, seguimos Waze y los tiempos dados fueron los tiempo cumplidos. Sólo el tramo desde Uvita a Monteverde que era el más largo, se alargó un poco por atasco que encontramos en las obras que están haciendo en la autopista, por la zona de San José. El resto del viaje no encontramos mucho tráfico, el clima acompañó, así que condujimos según los tempos de Waze.

La casuística de las carreteras costarricenses se define por varios factores clave:

  • Velocidad y orografía: Olvídate de las autopistas de alta velocidad. La gran mayoría de los trayectos se realizan por carreteras de un solo carril por sentido. A esto se le suman tramos de montaña con curvas muy cerradas, desniveles pronunciados y una presencia constante de camiones pesados y pick-ups locales que ralentizan la marcha. No nos sentimos apenas ralentizados en nuestros itinerarios, pero sí hay bastantes curvas en la zona de Monteverde, aunque se conduce con fluidez, al menos nosotros así lo hicimos.
  • Estado de las vías y firmes: Aunque las carreteras principales están asfaltadas, es muy habitual encontrarse con socavones, asfalto irregular o tramos de pista de tierra («lastre») con baches pronunciados. Es aquí donde la tracción 4×4 de nuestro vehículo se vuelve indispensable, no porque vayamos a hacer conducción extrema de riesgo, sino por la tranquilidad que aporta al pasar por zonas bacheadas, caminos secundarios de acceso a parques o subidas con piedra suelta. Nosotros grandes socavones sólo encontramos en la zona del Castillo bordeando el Lago Arenal. El resto del viaje de vez en cuando había alguno, pero no fue la tónica.

    Para ir y volver de Tortuguero hay un tramo de autovía de doble carril que parece que llega hasta Cahuita, según nuestra hija que sí completó esta zona. Y hay un tramo de autopista por la zona de Alajuela/San José en construcción, prácticamente la única zona en construcción que encontramos.

    Nuestra hija se encontró con un desprendimiento de un árbol atravesado en la calzada, cubierto de tierra en el tramo de La Fortuna a Monteverde, que les obligo a buscar ruta alternativa que fueron 5 horas de conducción en lugar de 3 horas. Para estas cosas Waze es imprescindible.
  • Logística solar y meteorológica: El horario de luz solar en Costa Rica es muy limitado, amaneciendo sobre las 5:30 h y anocheciendo de golpe hacia las 18:00 h. Conducir de noche es poco recomendable debido a la falta de iluminación en entornos rurales, la ausencia de líneas reflectantes en el suelo y el riesgo de que haya peatones o animales cruzando. Por tanto, la planificación exige realizar todos los traslados importantes durante el día. Además, en la época de nuestro viaje (agosto) es común que descarguen fuertes lluvias tropicales por las tardes, lo que reduce la visibilidad de golpe y exige extremar la precaución.

    Esto tampoco se cumplió, sólo tuvimos 3 días de lluvia, en los que no hubo prácticamente que coger el coche. En desplazamiento sólo nos cayó un pequeño chaparrón en la zona de la Fortuna.
  • Peajes y parkings: Sólo encontramos 1 peaje que costó 190 colones.

    Por último, de cara a la seguridad, la norma estricta es no dejar nunca las mochilas ni objetos de valor a la vista dentro del coche cuando hagamos paradas estratégicas en la ruta (como en el puente de los cocodrilos del Río Tárcoles), debiendo buscar siempre parkings vigilados. Eso lo seguimos a rajatabla aunque no tuve la sensación de tanta inseguridad. En cualquier caso, en Tortuguero habían detenido a unos chicos por robos en la playa… No hemos pagado tantos parkings como esperábamos, algunos estaban sin el gorrilla de turno, quizás por ser temporada de lluvias??

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