CANADÁ Y COSTA RICA: de las cataratas a la pura vida
1. Introducción y preparativos logísticos
Introducción: ¿Por qué este destino?

La elección de este viaje surgió de una forma un tanto inesperada. Con el panorama geopolítico global y el mundo un poco revuelto por la zona de Asia, empezamos a monitorizar otras opciones y descubrimos que los vuelos para ir a Canadá tenían precios bastante decentes. Además, vimos que desde allí existía una muy buena combinación para saltar a Costa Rica.
Al principio, las tarifas que localizamos eran considerablemente más económicas, pero las plazas volaron literalmente en cuestión de una semana. A pesar de todo, logramos conseguir un precio final bastante asequible, aunque el peaje a pagar fue tener que meter bastantes más escalas intermedias de las que teníamos previstas originalmente.
A esto se sumó la pérdida del vuelo de conexión a la ida y la consiguiente recolocación y llegada a destino 16 horas más tarde. Nos dieron vouchers de taxi, hotel y cena para esa noche y tuvimos que reajustar el itinerario para los próximos dos días, concentrándonos en Niágara y buscando nuevas opciones para llegar. Como no hay mal que por bien no venga, nos corresponde una compensación de 600 € por persona que esperamos que la compañía acepte pagar.
Bajo esta premisa estructural, decidimos dedicarle únicamente un par de días a Canadá, una parada exprés planteada básicamente para ir a ver las espectaculares Cataratas del Niágara y, ya de paso, la ciudad de Toronto. Con la pérdida del vuelo de conexión, Toronto fue la gran sacrificada, porque sin duda nuestro interés principal era Niágara, ¡y fue todo un acierto!
Sin embargo, el viaje estrella y el gran foco de las vacaciones es Costa Rica: un destino completamente diferente a lo que solemos hacer en nuestros viajes habituales, mucho más salvaje y plenamente volcado en la naturaleza pura y, por su puesto, en la pura vida.
2. Preparativos
Incidencia en vuelos y reajuste de ruta
Nada más iniciar el viaje, perdimos nuestro vuelo de conexión a Toronto por un retraso en la salida. Nos recolocaron al día siguiente, así que este retraso de más de 16 horas nos obligó a realizar un reajuste de ruta sobre la marcha. Afortunadamente, pudimos gestionar el cambio de fechas de las reservas previas (como la excursión/entradas de las Cataratas del Niágara y el paseo en barco) directamente con los proveedores, logrando adaptar todo al nuevo horario sin tener que volver a pagar ningún suplemento ni perder el importe invertido.
Otros gastos no fueron reembolsados, como el alojamiento en Toronto o el billete de Megabus de ida y vuelta a Niágara, aunque posiblemente recuperaremos el importe a través del seguro de viaje que teníamos contratado.
Visados y control de fronteras
Canadá (eTA y Aduanas): Para entrar a Canadá por vía aérea es obligatorio obtener la eTA (Autorización Electrónica de Viaje), un trámite rápido que cuesta 7 CAD (unos 4.80 €) a través de su web oficial. Para el control de aduanas en el aeropuerto de Toronto, se recomienda usar la app oficial ArriveCAN para rellenar la declaración anticipada dentro de las 72 horas previas y así acceder a la fila rápida (Express Lane). Es fundamental recordar que son extremadamente estrictos con la comida; hay que declarar obligatoriamente cualquier alimento en las máquinas para evitar multas elevadas.
Hay máquinas para poder imprimir el tiquet, usando el pasaporte, a lo largo de todo el trayecto hasta llegar al control de seguridad, que es bastante largo. Dejamos pasar el primer grupo pero atacamos el segundo. Mi foto no quedó impresa, pero preguntamos al trabajador que había en la zona y lo marcó en el papel e indicó que no era ningún problema. Al llegar al final, el control fue rapidísimo, no había nada de cola.
En cuanto a la comida, me preguntaron qué llevábamos e indiqué “nuts” que resultó ser “nats” y unas risas con el policía por mi mala pronunciación y no indagó nada más. Llevábamos embutido de casa y no preguntó nada. También había indicado en el formulario que llevaba algo más que frutos secos.
Gestión de moneda y presupuesto de efectivo
- Canadá: Al tratarse de una estancia exprés de apenas dos días y debido a que el transporte público (metro y tren UP Express) y prácticamente cualquier comercio aceptan pagos digitales con tarjetas contactless, hemos decidido que no vamos ni a cambiar dinero ni a retirar dólares canadienses en efectivo. Absolutamente todo fue pagado con tarjeta, no hizo falta efectivo.
- Costa Rica: Aquí la logística cambia. La estrategia inicial consistía en retirar el equivalente a 200 € en colones en el cajero automático del aeropuerto, utilizando la tarjeta Revolut. En total, estimamos una necesidad de unos 500 € en efectivo para afrontar gastos que obligatoriamente requieren billetes físicos: pagos pendientes de alojamientos, parkings, peajes manuales y algunas entradas específicas. Además, había que añadir el gasto en alimentación.
Respecto al resto de los hoteles, la intención era pagarlos directamente con tarjeta bancaria, previa confirmación con ellos de que eso era posible y que no aplican ningún tipo de recargo extra por el uso del datáfono.
Finalmente, sólo sacamos los primero 200€ en colones y, el penúltimo día, otros 20€ más por si acaso, que no hubiera hecho falta. Se pudo pagar muchísimo más de lo previsto con tarjeta de crédito: todos los hoteles, toda la restauración, también 100% de supermercados, gasolina, entradas i alguna excursión en €.
Sólo pagamos en efectivo parkings y comida callejera y poca cosa más.
Nuestra hija, que también estuvo en Costa Rica en fechas cercanas, cambió en una casa de cambio a muy mal precio, así que también exprimió el poder pagar con la tarjeta VISA. Nosotros no vimos casas de cambio, sólo bancos, pero no tengo claro si era el lugar adecuado para cambiar dinero. En cualquier caso, lo más cómodo es usar la VISA.
Internet y conectividad global
Para garantizar la conexión durante todo el trayecto y evitar las complejidades de ir cambiando de operadora, compramos una tarjeta eSIM a través de la plataforma Trip.com, como hacemos siempre. Optamos por adquirir una opción de cobertura global en lugar de una específica para Costa Rica, ya que esta última resultaba más costosa en comparación. La eSIM elegida ha tenido un coste de 13 €, ofrece una validez completa de 30 días y cubre a la perfección todas las paradas y tránsitos del viaje: Canadá, Costa Rica, así como las escalas aéreas en El Salvador y Bogotá.
Entradas
- Etapa Canadá: Durante la planificación de la estancia en Niágara, valoramos la opción de cruzar el puente para visitar también las cataratas desde el lado estadounidense. Sin embargo, analizando el coste añadido (el visado ESTA correspondiente costaba más de 40 $) y, sobre todo, el valioso tiempo que se requería para rellenar los formularios y pasar los controles fronterizos en un viaje tan corto, decidimos descartarlo. La mejor estrategia es pasar un día completo «a full» disfrutando de las actividades del lado canadiense, previa compra de entradas anticipadamente para asegurar el horario que queríamos.
- Etapa Costa Rica: En Costa Rica, el acceso a varios de los Parques Nacionales más importantes está estrictamente regulado y requiere la compra anticipada de entradas a través de internet en sus portales oficiales. La única visita que nos requería un control y urgencia real antes de volar era el Parque Nacional Manuel Antonio, debido a su estricto cupo diario de unas 450 entradas y nuestro firme interés en acceder en el primer turno de las 7:00 AM para evitar aglomeraciones y maximizar el avistamiento de fauna. Pero no hizo falta una anticipación desmesurada y pudimos adquirirla justo antes de iniciar el viaje. No obstante, queda como nota de aviso que si se viaja en temporada alta, es imprescindible revisar y reservar con semanas de antelación para no quedarse sin plaza.
Para el resto de los parques del país gestionados por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación, las entradas se han ido adquiriendo sobre la marcha y de manera digital conforme avanzaba el viaje a través de la plataforma de reserva obligatoria: Web Oficial del SINAC.
Aplicaciones de navegación y conducción
La navegación en carretera durante este viaje se apoyará en dos herramientas complementarias que utilizaremos según el tipo de trayecto:
- Maps.me: Como viene siendo habitual en nuestros viajes, llevamos esta aplicación descargada con absolutamente todos los puntos de interés, hoteles, restaurantes, aparcamientos y atractivos turísticos previamente marcados para su uso offline sin depender de la red móvil. Nos ha servido para desplazamientos en ciudad pero no la usamos para los trayectos largos, puesto que la diferencia con Waze en la ruta especificada era grande, así que nos fiamos más de utilizar Waze y nos fue muy bien.
- Waze: Tras contrastar la información del viaje, todo apunta a que Waze es la aplicación que mejor funciona en Costa Rica para desplazarse en tiempo real. Nos la llevamos descargada y la utilizamos de forma prioritaria para los trayectos y desplazamientos largos, ya que afina las rutas de manera mucho más precisa y actualiza al instante cualquier incidencia, estado de las obras, accidentes o retenciones en las carreteras del país.