📍 De Kairouan a Monastir y Sousse (día 8)
¡Qué día más intenso! Hoy hemos recorrido unos 200 kilómetros llenos de contrastes, historia y paisajes que te dejan con la boca abierta. Aquí os cuento paso a paso nuestra ruta de hoy.
Hoy empezamos el día con un nuevo desayuno increíble. Cuando ya estábamos más que saciados no dejaban de traernos platos que, ya al final, nos quedamos para compartir. No hay mejor manera de empezar el día con energía!!

🕌 Kairouan: La Ciudad Santa
Pusimos rumbo a Kairouan, a unos 100 km de Mahdia (una hora y media de trayecto). La carretera está muy bien, de hecho, pillamos unos 40-50 km de autovía gratuita de dos carriles por banda.
Llegamos sobre las 10:00 AM, tal como estaba previsto. Ojo aquí, la entrada conjunta había subido el día antes de 12 a 20 dinares «por la cara», como ya nos pasó en El Djem, con entradas modificadas también a mano.

Qué visitamos:
- La Gran Mezquita: Sin duda es el plato fuerte, pero sólo dejan entrar a los paganos hasta el patio. Desde allí, con las puertas abiertas, puedes asomarte a cotillear, pero poco más. Hay que tener en cuenta que el horario de visita es sólo de mañana, por lo que tuvimos que adaptar la ruta a este horario.
- Mausoleos: Queríamos ver dos. El Mausoleu de Sidi Amor Abada, que es un museo, estaba cerrado por reformas. Pero el de Sidi Abid el Ghariani Zaouia me encantó. Tiene un patio precioso y una estética puramente árabe con arcos de herradura y azulejos increíbles.
- La Casa del Gobernador: Se recomienda esta visita. Aquí es donde vivía antiguamente el líder de la ciudad, que hoy alberga una impresionante tienda de alfombras. Más allá de lo que se venda, el edificio es una preciosidad, y lo puedes visitar totalmente gratis sin necesidad de comprar nada. En contra de lo que habíamos leído, no nos pareció que insistieran mucho en la compra de sus productos.
- La Medina: Es bastante grande y le dedicamos las dos horas que teníamos previstas. Esperábamos de Kairouan un lugar muy espiritual y cerrado, como «una pequeña Meca», pero nada de esto. Estaba muy animado, mucha gente joven y no se respiraba más espíritu religioso que en otros lugares.

🏰 Monastir: Vistas de 360° y flamencos
Otros 72 km (hora y cuarto) nos llevaron hasta Monastir, uno de los pueblos de playa más famosos junto a Sousse y Hammamet. ¡Este sitio nos ha flipado!
🦩 ¡Sorpresa!: Al entrar a Monastir, pasamos por unas marismas y… ¡vimos un montón de flamencos! Paramos un buen rato a hacer fotos porque era una estampa preciosa. No podíamos empezar mejor la visita!
El Ribat: Nos costó 8 dinares la entrada y es una fortaleza espectacular. Tiene muchísimas escaleras, torres y recovecos para perderse durante una hora. Parece que este es el mejor Ribat de la zona. No hemos visto los otros pero sin duda este merece mucho la pena. Además, las vistas desde la torre son de lo mejorcito.


El detalle clave: El agua del mar aquí es espectacular. A diferencia del color del agua del mar que habíamos visto hasta ahora en Djerba o Mahdia, donde el agua se veía muy oscura, aquí es totalmente cristalina, transparente y de color azul turquesa. ¡Daban unas ganas de bañarse tremendas!
Mausoleo de Habib Bourguiba: Fuimos a ver el mausoleo del padre de la independencia de Túnez, que está justo ahí al lado. Es inmenso y está junto a otro cementerio marino. Por desgracia, estaba cerrado porque estaban pasando la enceradora y poniéndolo a punto, así que solo lo vimos por fuera (aunque la entrada es gratis).
🌙 Final del día en Sousse
Terminamos la jornada en Sousse, que está a solo media hora de Monastir. A pesar de que no esperábamos gran cosa de esta ciudad ya que pensábamos que sería un gran foco turístico de grandes edificios, la medina nos ha encantado. Muy grande, limpia, organizada por sectores y muy ambientada.

- Alojamiento VIP: Estamos durmiendo justo en la entrada de la Medina (que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO). El coche aparcado gratis a menos de 300 metros del alojamiento, justo frente a una tienda de licores, lo cual es oro puro porque no encontramos cerveza en ningún otro lugar. A pesar de estar justo al lado de la Mezquita, creo que no sonó la llamada a la oración de madrugada.
- Vistas increíbles: Nuestro hotel tiene tres pisos y una terraza desde la que se ve toda la Medina y la Mezquita.
- Gastronomía: Después de tanto cuscús y pollo a la plancha, hoy hemos capitulado. Hemos cenado algo de «comida rápida» local en la Medina: un buen kebab y un bollo típico con pollo y verduras.
Tip de viaje: Como no puede ser de otra manera, hay muchísimas mezquitas, pero no se permite la entrada a los no musulmanes al interior, sólo se puede acceder al patio. Así que ya no hicimos ni el intento porque, además, la mayoría están cerradas. No se si en verano será diferente pero lo intentamos al principio del viaje y viendo que esta era la tónica general, lo dejamos correr.