Vuelo a Canadá, llegada exprés y primera tarde mágica en las Cataratas del Niágara (día 2)
Tras el imprevisto de la jornada anterior, arrancamos el día temprano. A las 7:00 h abrieron el comedor del hotel de Azores y aprovechamos para disfrutar de un gran desayuno bufé (muy completo: huevos, salchichas, bacon, beans, fruta, ensalada y dulces). A las 7:25 h ya nos esperaba el taxi en la puerta para cubrir en solo 5 minutos el trayecto al aeropuerto gracias al voucher de la compañía.
Aunque la noche anterior intenté hacer el check-in online, solo quedaban dos asientos separados (el 27E y el 11E) y los de emergencia costaban 100 $ cada uno. Al llegar al aeropuerto la cola era enorme, y en el mostrador nos asignaron los mismos asientos separados, en la E, en el medio. El vuelo despegó finalmente con un pequeño retraso a las 10:00 h. Por suerte, una vez en el aire, mi fila resultó estar vacía así que nos pudimos sentar juntos. Volamos mucho más cómodos, nos sirvieron comida y aterrizamos en Toronto puntualmente a las 12:05 h.
Trámites en el aeropuerto Pearson y logística de transporte
Gracias a ir sentados delante (en la fila 11) salimos súper rápido del avión. El registro previo de ArriveCAN (que se puede hacer hasta 3 días antes) funcionó a la perfección y no tuvimos que esperar nada. Pasamos por las máquinas automáticas eGates donde escaneas el pasaporte y se imprime un resguardo para el policía. Aunque a mí apareció un pequeño error con la foto, la agente lo solucionó marcándolo con bolígrafo. En la aduana declaramos que llevábamos frutos secos (nuts) y no nos revisaron nada más, a pesar de haber indicado en el formulario otro tipo de comida. Tras pasar los dos controles de policía casi sin colas, en solo media hora estuvimos listos.
Para iniciar el traslado a Niágara realizamos los siguientes pasos:
- Conexión de terminales y tren: Tomamos el monorriel gratuito de la Terminal 3 a la Terminal 1 para coger el UP Express (el tren del aeropuerto). No hizo falta cambiar dinero en efectivo: pagamos directamente con tarjeta contactless (N26 y Revolut, se requiere una tarjeta independiente por viajero marcando al entrar y salir en los validadores del andén).
- Trayecto a Niágara: En la estación conectamos con la red del GO Train en dirección a Niágara. Hicimos un cómodo transbordo en Burlington (solo hay que bajar del tren y caminar unos 100 metros hasta la terminal de autobuses) para tomar el autobús 12B (la línea exprés que realiza menos paradas).
- En total tardamos unas 2 horas y cuarto, llegando a nuestro destino sobre las 16:15 h.

Llegada al alojamiento y primeras atracciones
Llegamos antes de las 17:00 h a nuestro alojamiento, una casita victoriana con un salón-comedor común muy acogedor. Con nuestro pase de atracciones de Niágara teníamos incluido el autobús local (WEGO), con parada a solo 100 metros de la casa y frecuencia de 15 minutos, resultando súper práctico para movernos, sobre todo con el equipaje.
Aprovechamos la tarde para realizar nuestras primeras visitas:
- Canje del Pase de Niagara Falls Pass Plus e Itinerario de Atracciones: Si compras el Pase Plus, se te asignará un horario para cada una de las atracciones, además de recibir una tarjeta identificativa para llevar colgada al cuello. Nosotros hicimos el cambio en el Centro de visitantes y teníamos 3 atracciones fijadas para hoy y otras 2 para el día siguiente. El autobús WEGO lo puedes usar antes de cambiar el pase, únicamente es necesario enseñarlo desde el teléfono al conductor. Hay 3 pases diferentes, nosotros compramos el intermedio que costó 109 CAD por persona y que suponía una rebaja de un 40%. Estuvimos muy contentos con la compra, nos encantaron todas las atracciones que incluía.
- Niagara Takes Flight (Realidad Virtual): Una experiencia inmersiva de unos 5 minutos muy bien realizada sobre las atracciones de la zona. Nos la asignaron a las 19:00 h aunque llegamos un rato antes y pudimos acceder directamente. Es de las atracciones que más nos ha gustado, después del paseo en barco.
- Journey Behind the Falls (Detrás de la cascada): Te entregan un poncho amarillo e incluye la visita al mirador lateral y dos ventanas que dan justo detrás de la caída de agua. Aunque había bastante cola en los túneles interiores, las vistas desde el mirador lateral son impresionantes al ver el enorme ancho del caudal cayendo al vacío. Nos la asignaron a las 19:30 h y fue salir de una atracción y entrar directamente en esta. Fue un poco agobiante porque para ver las dos ventanas había una cola larguísima y nos llevó un buen rato.

- Cena: Hicimos un descanso para cenar en el propio centro comercial de Table Rock (dos hamburguesas con patatas y cerveza por unos 40 €). No teníamos mucho tiempo si queríamos llegar a ver el Tunel de noche.

- Túnel de la Central Eléctrica: Recorrido ambientado con luces y sonido que finaliza en un mirador iluminado. Nosotros habíamos decidido visitarlo por la noche y nos dijeron que el horario era de 18:00 a 22:00 h, pero que no entráramos más tarde de las 21:00 h para que nos diera tiempo de llegar hasta el mirador. No nos gustó tanto como esperábamos, probablemente porque ya estábamos muy cansados después de un día tan largo y del vuelo intercontinental.
Fuegos artificiales y cierre del día
Para el broche final de la noche nos situamos junto al edificio de Table Rock, justo en el lateral de la cascada canadiense, para ver el espectáculo de los fuegos artificiales de las 22:00 h. La vista de las cataratas iluminadas con los fuegos lanzados desde la zona de los cruceros es sencillamente espectacular.

Inicialmente habíamos decidido verlos desde el mirador del Tunel, pero fue un acierto cambiar de opinión. Estábamos muertos y el Tunel implica subir a la superficie tras hacer cola en el ascensor y con la posibilidad de perder el último bus hasta el alojamiento, así que, de este modo, acabamos antes de lo previsto.
Tomamos el autobús de regreso antes del último servicio (que finalizaba a las 22:30 h) y a las 22:45 h ya estábamos descansando en el alojamiento.