Alojamiento en Canadá y Costa Rica
La logística hotelera se ha diseñado buscando el máximo equilibrio entre comodidad y valor añadido, optando mayoritariamente por regímenes de Alojamiento y Desayuno (AD) para optimizar tanto el tiempo por las mañanas como el presupuesto general, ya que comer en Costa Rica no es barato. Siempre que ha sido posible, se ha incrementado ligeramente la categoría o se han buscado extras estratégicos en ciertos establecimientos para elevar la experiencia del viaje por muy poco dinero más.
Alojamientos en Canadá
El alojamiento en Canadá es notablemente más caro de lo que estamos acostumbrados en nuestros viajes. A pesar de ello, se consiguieron opciones con una excelente relación calidad-precio por unos 75€ la noche (bajo régimen de Solo Alojamiento) reservando a través de Airbnb:
- Toronto (Airbnb – 71 € / Solo Alojamiento): Con una ubicación logística inmejorable. Está idealmente situado justo al lado de la parada del tren UP Express, lo que facilita enormemente tanto la llegada desde el aeropuerto como el traslado al día siguiente para coger el Megabus. Además, cuenta con una parada de metro justo en la puerta, lo que permite moverse por la ciudad de forma rápida y cómoda. Al perder el vuelo de conexión, no llegamos a este alojamiento. Le escribí para indicárselo y no nos quiso hacer la devolución del importe.
- Niágara (Airbnb – 76 € / Solo Alojamiento): En este caso se priorizó la cercanía a la terminal de autobuses para aprovechar al máximo el tiempo de las visitas nada más llegar y exprimir el itinerario. Se trata de una habitación preciosa en una casita de estilo típico victoriano, con mucho encanto. Tiene un comedor común precioso que nos sirvió de zona de descanso el segundo día, antes de volver a Toronto.

Alojamientos en Costa Rica
Manuel Antonio (Mountain Top Park – 62 €/noche – 2 noches): Régimen de Alojamiento y Desayuno. Este hotel destaca especialmente por los servicios de cortesía que ofrece y que elevan la experiencia en el Pacífico: incluye una caminata guiada gratuita por sus instalaciones enfocada en la búsqueda de fauna local, lo que permite adentrarse en la naturaleza de la zona sin costes extra. Además tiene un circuito de puentes suspendidos gratuito para los huéspedes, por el que paseamos y también vimos fauna. Las vistas desde la zona alta en medio de la selva son increíbles de 360°. Actualmente tenía algunas zonas en reformas, incluída la tirolina, así que probablemente le harán un lavado de cara y aprovecharán para subirle el precio considerablemente. Estuvimos muy a gusto.

Uvita (Ballena Oasis Homes & Glamping – 27 € – 1 noche): El único alojamiento del bloque de Costa Rica bajo régimen de solo alojamiento. Es un espacio muy funcional y sumamente económico, enfocado puramente a la exploración del Parque Nacional Marino Ballena. Tenía dos ventajas logísticas brutales: está muy cerca del acceso al parque (se puede llegar perfectamente andando) y gestionaban de forma directa la excursión de avistamiento de ballenas por 50$, lo que era un gran plus organizativo. Finalmente habían subido el precio y para que me lo iban a decir si podían hacerse el muerto durante los últimos días mientras les preguntaba al respecto. Como me lo olí, llevaban un plan B al mismo precio así que lo usamos in situ.
Monteverde (Cabinas Vistas al Golfo – 48 €/noche – 2 noches): Régimen de Alojamiento y Desayuno. Un establecimiento sencillo pero impecable, con excelentes valoraciones debido a sus espectaculares vistas panorámicas hacia el Golfo y su envidiable cercanía a pie al centro urbano de Santa Elena. Tuvimos una inmensa habitación comodísima y la atención en la recepción fue excepcional.

La Fortuna / El Castillo (Hotel San Bosco Inn y Villas Paradise Arenal – 63,5 € y 60 €/noche – 3 noches en total): Reservado con desayuno incluido. En esta zona se apostó por una categoría superior enfocada al disfrute del entorno del Volcán Arenal. Durante las dos primeras noches, la estancia en el San Bosco Inn incluye el acceso gratuito y VIP a las aguas termales y las completas instalaciones de lujo del Volcano Lodge Hotel & Thermal Experience durante la estancia, en nuestro caso, 2 veces. La última noche del bloque nos trasladamos a Villas Paradise (en El Castillo), que regalaba unas vistas panorámicas directas e imponentes al lago y al perfil del volcán desde la propia habitación. Por lo que pudimos comprobar, ver el volcán entero cuesta más de lo que puede parecer, a nuestra hija tampoco le fue fácil. Así que desde la habitación con vistas al volcán nos fue imposible porque precisamente este día estuvo diluviando.


Tortuguero (Casa Marbella y Hotel El Icaco – 44 €/noche – 3 noches en total): Con desayuno incluido. El primero está situados en pleno corazón de los canales, lo que facilita la llegada directamente desde La Pavona.

El segundo está en el lado del Mar Pacífico, lo que me pareció muy poco práctico con el día de lluvia intensa que tuvimos al tener que hacer el cambio de alojamiento. En este destino el viaje coincide con nuestra hija durante 2 noches y es el que habíamos elegido para estar todos juntos. Que tuviera piscina fue un plus y, sobre todo, el aire acondicionado, por el bochorno de toda la zona de Tortuguero la gran dificultad de descansar solo con ventilador.
- Consejo estratégico imprescindible sobre la ubicación: Tras vivir la experiencia en destino, recomiendo encarecidamente alojarse en el lado del canal y descartar tanto la zona de la playa como los hoteles lejanos (como los cercanos al aeródromo). Tortuguero es una de las zonas más húmedas del país y llueve prácticamente a diario. A nosotros nos cayó el diluvio universal: la noche previa al tour de canoa estuvo relampagueando de forma constante y a la mañana siguiente todo el pueblo era una auténtica balsa con un palmo de agua por todas partes.
- Moverse bajo la lluvia: Si te alojas en el lado del canal (como en Casa Marbella), el bote desde La Pavona te deja directamente en el muelle del propio hotel, lo que simplifica la logística al máximo. En cambio, para ir al hotel de la playa o alojamientos del interior, no hay transporte con ruedas: te vienen a buscar a pie y te toca caminar bajo la lluvia torrencial. En nuestro caso, para cambiar de un hotel a otro tuvimos que cargar el equipaje durante unos 800 metros bajo el agua, usando un gran paraguas que nos dejaron en el hotel y bolsas de basura que también nos prestaron para proteger las maletas. Ante la previsión de mal tiempo (casi garantizada en algún momento del día), la opción del canal es, sin duda, la más cómoda y acertada.
Valle de Orosí (Dreams Lodge Orosí – 30 € – 1 noche): Reservado con desayuno. Ideal para asentarse tras la bajada del Caribe, visitar el precioso entorno rural del valle y descansar de los kilómetros acumulados en un entorno tranquilo. La alternativa era la ciudad de Cartago, donde no parecía fácil ni seguro el aparcamiento y aquí fue ideal, con espacio en la misma puerta y un precio muy económico. Merece la pena desplazarse unos pocos quilómetros.

Alajuela (Alice y Juancito – 40 € – 1 noche): Tenía AD y aparcamiento gratis, aunque al final no resultó tener ni una cosa ni la otra. El aparcamiento al final sí lo encontramos en la misma calle, de forma gratuíta. Y el desayuno resultó ser un paquete de pan de molde, leche y huevos que había en la nevera para autoservicio durante todo el día. Me hubiera gustado que la información hubiera estado más claro, porque quizás hubiera elegido otra opción. En cualquier caso, se trataba de un hotel logístico para la última noche del viaje, al estar situado en el propio centro urbano y pegado al aeropuerto de San José, simplificaba al máximo la devolución del vehículo en la oficina de SIXT al día siguiente y garantizaba un traslado rápido y sin estrés a la terminal internacional para el vuelo de regreso