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Mañana intensa en Niágara, paseo en barco y regreso a Toronto (día 3)

Aprovechamos al máximo la mañana para completar los puntos clave que teníamos previstos en las cataratas antes de poner rumbo de vuelta a Toronto.

Excursiones de la mañana

  • 09:00 h – Whirlpool Aero Car: Comenzamos la jornada temprano subiendo a este icónico teleférico que te lleva sobre la zona donde la corriente forma un gran remolino (Whirlpool) en el lado americano. Desde las alturas se aprecian perfectamente los rápidos, catalogados como nivel 6 por la fuerza brutal con la que baja el agua desencadenada de las cataratas hacia el lago. Es una experiencia muy chula y rápida (estuvimos listos en menos de media hora).

Tip de viaje: Si no quieres pagar la entrada del teleférico, las vistas desde el mirador exterior del paseo son prácticamente idénticas y es gratis. Merece la pena acercarse a verlo.

  • 10:00 h – White Water Walk: Sin duda, una de las mejores experiencias del viaje. Consiste en un paseo de menos de un kilómetro por unas pasarelas de madera situadas a pie de río. Caminar junto a la fuerza atronadora del agua, observando las enormes rocas en medio de la corriente, es impresionante. Como fuimos muy temprano, apenas había gente; pudimos disfrutar de la calma en los bancos y resguardarnos a la sombra. Un imprescindible absoluto.
  • 10:30 h – Paseo en barco (Niagara City Cruises): Una auténtica locura de experiencia. Ver y sentir la imponente pared de agua desde tan cerca es indescriptible. Nos equipamos con los icónicos impermeables rojos para navegar hasta la mismísima base de la herradura de las cataratas (Horseshoe Falls), sintiendo la fuerza del agua y la bruma de lleno. No te mojas tanto como esperaba, gracias al chubasquero. Pero sientes totalmente el vapor y la fuerza de la cascada, así que vale 100% la pena estar allí delante. Además, teníamos la entrada reservada para ayer pero cuando les escribí para comunicarles el contratiempo del vuelo, nos recolocaron para hoy mismo, así que todo genial. El precio eran 48 CAD por persona y, si sólo pudieras hacer una atracción, sin duda sería esta. En la misma ventanilla me imprimieron los tiquets. Lo que sí llevábamos era calzado de agua y ropa fresquita de verano.

Clifton Hill, comida e intento en Rainbow Bridge

Tras las excursiones acuáticas, recorrimos Clifton Hill, la famosa calle temática y colorida de la zona, muy curiosa y entretenida para pasear y hacer fotos. Si eres de los que les gustan las recreativas, será tu perdición. Pero aunque no sea tu fuerte, la calle es tan pintoresca y estrafalaria que no podrás dejar de mirar a todas partes: noria, casa del terror, King Kong, montaña rusa en el ático, dinosaurios, super héroes y un largo etcétera.

Para comer, lo hicimos en el Boston Pizza, al lado de la gran noria donde disfrutamos de costillas, alitas, pizza y unos refrescantes mojitos para cerrar la mañana. Nos quedamos con ganas de subir a la Noria, pero había bastante cola.

Posteriormente, intentamos acercarnos al puente peatonal (Rainbow Bridge) para hacer una foto final de despedida, pero como ya suponíamos, la zona está cerrada y con acceso restringido por las autoridades si no dispones del permiso necesario para cruzar a EE. UU. Nosotros no llevábamos la documentación requerida para entrar en Estados Unidos, así que tomamos las últimas fotos desde las inmediaciones antes de recoger el equipaje.

Trayecto de regreso hacia Toronto

Volvimos al alojamiento para descansar y emprender el trayecto de vuelta. Con el bus WEGO nos plantamos en la terminal de buses de Niágara, para decidir cómo volvíamos a Toronto. Justo en este momento acababa de llegar el bus 12B, el mismo que utilizamos para llegar, así que como ya conocíamos el transbordo y nos fue muy bien, usamos el mismo método para la vuelta.

  1. Tomamos el autobús 12B de regreso hacia la terminal de Burlington.
  2. Conectamos con el tren de la línea GO Train con dirección a la estación Union de Toronto.
  3. Desde allí tomamos el tren express UP Express directamente hacia la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional Toronto Pearson para prepararnos de cara a la siguiente etapa del viaje.

Mi Top de imprescindibles en Niágara:

  1. El paseo en barco hasta la misma base de las cataratas. Imprescindible sentir la fuerza del agua desde abajo y enfrentarte a la gran pared de agua fluyendo sobre ti.
  2. El mirador gratuito junto a Table Rock: para disfrutar de unas vistas espectaculares del lateral de la cascada canadiense. Es el que te mostrará la caída del agua lo más cerca posible. Hay muchísimos miradores pero para mí, este es el mejor.
  3. El paseo de madera de White Water Walk: la mejor combinación de naturaleza desatada y tranquilidad a primera hora.
  4. Niagara Takes Flight, realidad virtual (disfrutada la tarde anterior): una magnífica recreación de todas las visitas que se pueden hacer con los pases de Niágara.

Teníamos que haber dejado nuestro equipaje en una consigna cerca de Union Station y haber visitado Toronto, pero la pérdida de nuestro vuelo inicial lo impidió. Sin duda, el reajusto introducido nos permitió disfrutar de Niágara tal como habíamos previsto, superando con creces nuestras expectativas. Con la visita a Niágara completada, aprovechamos las últimas horas en el aeropuerto para descansar antes de afrontar la larga noche de vuelos que nos llevaría hasta Costa Rica.

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