Caminata en el hotel, Parque Nacional Marino Ballena y Catarata Uvita (día 6)
Ajustamos la logística de la mañana estratégicamente en función de la tabla de mareas para poder caminar sobre la famosa formación natural de la «Cola de la Ballena».
Caminata guiada en el hotel y traslado a Uvita
A las 7:00 h aprovechamos la caminata guiada gratuita que ofrece nuestro alojamiento Mountain Top Park. La ruta transcurre por los puentes colgantes interiores de la propiedad (tienen también una tirolina que actualmente está cerrada en proceso de restauración). Había dos turnos disponibles (7:00 h o 9:00 h) y elegimos el primero para hacer el recorrido antes de desayunar.

Hicimos el paseo con un guía que llevaba un telescopio con el que fuimos observando la fauna local: Tucanes, colibríes, pájaros carpinteros y un agutí, un curioso roedor de grandes dimensiones que salió corriendo en cuanto nos escuchó llegar.

La caminata duró aproximadamente una hora. Al terminar fuimos directos al desayuno incluido y dejamos la habitación. El guía nos pasó las fotos de los animales que vimos.
A las 8:45 h pusimos rumbo hacia Uvita, que estaba como a una hora de trayecto aproximadamente.
Parque Nacional Marino Ballena («Cola de la Ballena»)
Como la bajamar (marea baja) era exactamente a las 11:50 h, debíamos entrar sobre las 09:50 h para que no nos pillara la subida del agua durante el paseo.

Al llegar fuimos directo a dejar el coche en nuestro alojamiento, el Ballena Oasis Homes & Glamping (27 € / noche), un camping con cabañas tipo bungalow de madera, muy apañado, súper bien equipado (cocinita, jardín privado, parking y un porche ideal para desayunar) y a corta distancia a pie del parque. Lástima que la comunicación no fue fluida. Unos días antes intenté averiguar si la visita a la Cola de la Ballena podía realizarse durante la excursión de avistamiento de cetáceos pero, al no tener confirmación, preferimos no arriesgarnos y realizar la visita por libre como prioridad.
Dejamos el 4×4 aparcado y caminamos hasta el acceso del Parque Nacional Marino Ballena.
- Entrada: Costó 7 $ por persona (pago obligatorio con tarjeta).
- El Recorrido: Desde la entrada hasta el final de la formación de la cola hay casi 2 km (unos 30 minutos caminando). Es un fenómeno natural fascinante, ya que se aprecia cómo se juntan las olas de ambos lados creando curiosos patrones en el agua al quedar al descubierto la lengua de arena y rocas.
Catarata Uvita y Mariposario
Tras deshacer el camino de vuelta hacia la zona del hotel, nos dirigimos a la Catarata Uvita. De las dos entradas disponibles, elegimos la que cuesta 2.000 colones en efectivo por persona. Esta entrada incluye también el acceso al mariposario, que está muy chulo y albergaba muchísimas mariposas Morpho (las de color azul brillante).

En la catarata se encuentra el famoso tobogán natural de roca donde la gente se desliza o salta desde las alturas. Nosotros no saltamos desde arriba, pero nos dimos varios baños en las diferentes pozas. El agua estaba bastante fresquita —a diferencia del agua del mar, que estaba súper caliente— y aunque al principio costaba entrar, estuvimos aproximadamente una hora disfrutando del lugar. La visita a Uvita nos encantó.

Tip práctico: Conviene llevar dinero en efectivo para la Catarata Uvita, ya que el acceso económico de 2.000 colones por persona no admitía pago con tarjeta cuando nosotros la visitamos.
Cierre del día
Para terminar la jornada, fuimos a comer a una soda local de camino, gestionamos las compras del súper y dejamos todo preparado para la excursión en barco del día siguiente.
Cuando reservamos el alojamiento, un par de meses antes del viaje, el hotel nos ofreció la excursión por 50 $ por persona. Unas semanas antes lo reconfirmamos y nos dijeron que había muchos proveedores que en el puerto lo hacían por este precio, que no íbamos a tener ningún problema al respecto.
La semana anterior les escribí para reservar la excursión y confirmar si incluía la visita a la Cola de la Ballena, pero no obtuve respuesta. Volví a insistir sin éxito. Al llegar descubrimos que el precio había pasado de 50 $ a 75 $ por persona. Quizá eso explique la falta de respuesta.
Como ya me lo olí, tenía otro hotel que me lo había ofrecido también a 50 $ así que les escribí por WhatsApp y en un rato teníamos la reserva efectuada y pagada.
La tarde fue muy animada en el glamping. A la hora de la puesta de sol comenzaron a aparecer numerosas aves que acudían a alimentarse antes de descansar. Nos entretuvimos observándolas durante bastante rato y fue un final perfecto para una jornada tranquila.