🗓️ La Ruta de los Oasis y el Universo Star Wars (día 3)

Hoy ha sido un día de contrastes totales, recorriendo más de 200 km en total. Hemos dejado atrás las tierras altas para adentrarnos en el Túnez más icónico: el de los oasis y los paisajes de cine. Cada parada ha sido un mundo aparte.

Si ayer el paisaje ya dejó de ser verde para encontrarnos muchas canteras de piedras y cambiar su tonalidad, hoy ya hemos ido a parar de bruces al desierto, con los tonos de colores cálidos correspondientes.

🚗 Mañana de Oasis de Montaña

Salimos de Gafsa y nos dirigimos hacia la zona fronteriza. Aunque en el plan inicial estaba Midés, finalmente lo anulamos para ganar una hora y centrarnos en los otros dos oasis. Hemos tardado aproximadamente hora y media en llegar (unos 95 km).

Tamaghza:

Hay una pequeña zona de aparcamiento y todo lleno de tiendas de souvenirs por las que tienes que pasar para bajar hasta la cascada, que está en un cañón. Se puede cruzar al otro lado por entre las piedras porque el riachuelo era pequeño. También hicimos un trozo de camino por entre las rocas. La visita estuvo bien, rápida, pero más flojita.

Chebika:

Está muy cerca de Tamaghza, a solo 15 km (unos 20 minutos). Esta visita la disfrutamos muchísimo, es muy completa.

Cuando llegas al aparcamiento tienes unas tiendas de souvenirs y también un bar. En lo alto de la montaña verás la estatua de una gran cabra montesa; tu misión es ir hacia allí empezando por el camino de la izquierda (no las escaleras que vienen de abajo y que encontrarás de frente). Para ello, tienes que cruzar por el bar y seguir el camino que te lleva hasta las casas. Vas callejeando un poco hasta llegar a la cabra y, allí en la montaña que tiene justo detrás, verás una rendija por la que tienes que pasar. La rendija es estrecha pero lo suficientemente ancha para que quepa una persona, y al otro lado tienes más caminos y algún puesto de souvenirs que te irán indicando la ruta. Luego hay unas escaleras por las que vas a bajar hasta llegar al riachuelo y al oasis; allí hay otra cascada donde había un montón de ranitas.

Es una ruta circular, no vuelves por el mismo lugar, y hecha así es chulísima. Así lo habíamos leído y sin duda merece la pena: para salir del oasis vas bordeando el riachuelo por entre las rocas hasta llegar de nuevo a la entrada del bar.

Estuvimos 1 hora larga para hacer la visita porque se estaba súper a gusto.

🛸 Tarde en Mos Espa: La realidad tras las cámaras

Después de los oasis, pusimos rumbo a uno de los puntos más mediáticos del viaje: Mos Espa, el set de rodaje de Star Wars. Para llegar se accede desde Tozeur, no hay otra forma, y es un camino de ida y de vuelta por la misma carretera que también está en perfecto estado. El trayecto desde Tozeur son 40 km (unos 45 minutos). En nuestro caso veníamos desde el oasis, así que el primer tramo eran 90 km.

  • La llegada: Nada más bajar del coche, te encuentras con la «marabunta». ¡Un montón de gente que se acerca al coche intentando venderte de todo cuando solo éramos 2 personas!
  • La experiencia real: El sitio es mucho más sencillo de lo que parece en fotos. De hecho, las fotos dan más el pego que la realidad. Teníamos pensado alquilar un quad, pero como ya voy diciendo, está todo a medio gas y no había opción; lo único que había eran un par de camellos para paseo y foto.
  • El «guía» improvisado: Tuvimos al pesado de turno que se empeñó en hacernos de guía sin que nosotros quisiéramos. Al final, por supuesto, nos pedía 10 dinares por el «servicio». Fue un poco agobiante. De hecho, ha sido el lugar con diferencia que más pesados se han puesto, así que la visita fue rápida.
  • Opinión: Es un sitio prescindible, pero las fotos quedan muy bien. Muchos de los puestos de souvenirs están montados, pero tapados porque no estaba el vendedor.

🌴 Llegada a Tozeur: La capital del Jerid

Finalmente, hicimos los últimos 40 km para llegar a dormir a Tozeur, la capital de la región y el oasis más grande de Túnez. Tiene una población de unos 40.000 habitantes, pero lo impresionante es su palmeral: ¡más de 400.000 palmeras! Es el motor económico gracias a la exportación de dátiles.

Aquí aprovechamos para comprar en el súper pan para bocadillos y localizamos una tienda de licores donde compramos algunas cervezas para los días que tenemos apartamento y nevera, como era el caso de hoy.

Se recomienda pasear por la Medina (Ouled el-Hadef) para ver la técnica del uso del ladrillo de arcilla cocido al sol, creando relieves geométricos que son la identidad de la zona. También está la plaza con el cartelito de I❤️ Tozeur y la fuente con las luces de Navidad perpetuas, alguna mezquita, el mercado, etc.

Si te gustan los dátiles, este es el lugar ideal: son de mejor calidad y encontrarás mejor precio. Por lo que vimos, tenían todos el mismo precio, 10 dinares el kilo, y también tienen cajas de medio kilo que te preparan al momento. ¡Nosotros vinimos cargaditos!

Para cenar teníamos previsto un restaurante en la medina pero hoy decidieron cerrar, según indicaba el cartel en la puerta, así que cenamos en otro cerca del alojamiento. Seguimos probando cosas… ¡la carne en vasija de barro, muy buena!

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