Alquilar coche en Montenegro en invierno: una experiencia que conviene conocer

¿Por qué el coche es clave en Montenegro?

El coche de alquiler es prácticamente imprescindible para moverse con libertad por Montenegro. El transporte público es limitado y no permite acceder cómodamente a miradores, monasterios o carreteras panorámicas, que son precisamente una de las grandes bazas del país.

Sin embargo, nuestra experiencia fue mucho más complicada de lo esperado y acabó condicionando de forma directa el viaje, el itinerario y los alojamientos. Hasta el punto de tener que tomar decisiones importantes sobre la marcha.

Carreteras y conducción en Montenegro

Nos movimos principalmente por carreteras nacionales, de un carril por sentido, en general en buen estado. Creo que sólo hay un tramo de autopista en todo el país. Algunos ejemplos de los trayectos que realizamos:

  • Cetinje – Podgorica – Ostrog: buen estado general.
  • Costa de Tivat a Bar: correcta, con algunos tramos en obras para ampliar carriles.
  • Carretera alrededor de la Bahía de Kotor: muy agradable y poco transitada en invierno.

La zona más complicada fue Kotor y sus accesos, donde fuimos a parar a calles cortadas y maniobras poco agradables en cuesta. En esta zona, el uso del túnel fue la opción más segura y recomendable, pese a que el GPS insistía en alternativas peores y claramente menos apropiadas.

El coche de alquiler en Montenegro: un punto delicado

Este aspecto merece una mención aparte. En Montenegro, los neumáticos de invierno pueden ser obligatorios, pero casi siempre se pagan como extra y no vienen incluidos de serie en el alquiler.

La reserva inicial y el cambio de compañía

Habíamos reservado con Avis a través de Booking por 108 € / 8 días, con neumáticos de invierno incluidos. Sin embargo, Avis aplica una cláusula de posible suplemento por “ciudad premium” que puede llegar a 72 € diarios, especialmente en aeropuertos. Para evitar ese riesgo —que tanto Booking como Avis (en sus empresas franquiciadas) confirmaron que existía—, optamos por Green Motion, una empresa local. Según algunos foros, las empresas locales suelen ofrecer mejores precios, trato y condiciones. Con seguro premium, el total ascendió a 158 €.

El depósito: un detalle crítico

El depósito exigido fue de 1.400 €. Aunque la tarjeta estaba habilitada para pagos en el extranjero, el límite diario era inferior, lo que nos obligó a modificarlo en el momento, con el estrés añadido que eso supone al llegar al destino. Como ya sabíamos por experiencias anteriores, nos confirmaron que sólo aceptan la tarjeta Revolut si contratas su seguro extra, con un coste cercano a los 300 €, casi el doble del precio del alquiler completo. ¡Imposible reservar sin una tarjeta de crédito!

Finalmente lo solucionamos, pudimos ampliar el límite y desbloquear la situación. Mientras tanto, otros pasajeros también habían reservado con ellos e iban haciendo el papeleo. Cuando acabamos fuimos todos juntos al aparcamiento, que está a unos pocos metros, los de los 4 coches a la vez, explicando las condiciones a todos al mismo tiempo. Consejo clave: revisar el importe exacto del depósito y los límites de la tarjeta antes de viajar.

Neumáticos de invierno pagados… pero no entregados

El siguiente contratiempo fue que el vehículo venía sin las ruedas de invierno contratadas, obligatorias en algunas carreteras. Aunque habíamos pagado los neumáticos de invierno con antelación, el coche entregado no los llevaba, suerte que se nos ocurrió preguntar. La solución propuesta fue cambiar el vehículo al día siguiente, pero cuando propusieron hacerlo nosotros estábamos ya en ruta.

En Cetinje encontramos temperaturas de –2 ºC y nieve, confirmando que no habíamos sido exagerados al solicitarlos. Finalmente, continuamos el viaje extremando la precaución, con la sensación constante de no ir en las condiciones adecuadas.

Un vehículo en malas condiciones

Además, posteriormente, cuando recibimos el contrato, vimos que había una de las ruedas que estaba dañada desde hacía 2 meses y que exigía reemplazo. Desde el principio el coche no iba fino:

  • Dirección dura.
  • Tendencia a desviarse.
  • Y una rueda dañada que aparecía en el informe interno de la empresa, con una foto tomada dos meses antes.

Durante el viaje fue necesario parar varias veces para revisar y volver a hinchar ruedas, lo que añadió tensión a cada trayecto. Todo esto hizo que la conducción fuera mucho más estresante de lo normal. Aunque a él le encanta conducir, tuvo que hacerlo siempre a velocidades bajas, algo que condicionó tiempos y decisiones. Fue un fallo por nuestra parte no haber devuelto el coche inmediatamente, pero de todo se aprende.

El problema se agravó al final del viaje

En los últimos días, teníamos previsión de lluvia del 100% y habíamos reservado un alojamiento en una colina, a 4 km de Kotor. Además, en invierno no tenía restaurante disponible, lo que nos obligaba a bajar a Kotor varias veces al día bajo lluvia intensa y por carreteras empinadas. Esto no hubiera sido ningún problema con un coche en condiciones.

Tras ver derrapar a otro coche, decidimos no continuar hasta el hotel, quedándonos a unos 200 metros del alojamiento. Aun así, nos cobraron la noche y estamos de reclamaciones con Booking.

Conclusión sobre el coche de alquiler

Alquilar coche en Montenegro es casi imprescindible, pero conviene:

  • Revisar el depósito.
  • Comprobar los límites de la tarjeta.
  • Confirmar los neumáticos de invierno.
  • Revisar el vehículo con lupa.

En este país, el coche puede marcar la diferencia entre un viaje cómodo y uno muy tenso, especialmente en invierno.

Itinerario por Montenegro en invierno (día a día)

Alojamientos en Montenegro