El primer día del año nos ha obligado a ser estrategas. Con la previsión de lluvias fuertes para mañana y el resto del viaje, decidimos adelantar las visitas de exteriores y de exploración. Ha sido un día de contrastes: desde el agobio turístico de Budva hasta la paz absoluta de un pueblo pesquero y la adrenalina de los búnkeres abandonados.

Budva: Una ratonera inesperada

Tras una mañana de relax y spa, con un desayuno que incluía canapés de la cena de Nochevieja, pusimos rumbo a Budva a las 11:00 h. Budva es el destino turístico más famoso de Montenegro (la «Miami montenegrina»), conocida por su casco antiguo veneciano y la estatua de la bailarina.

  • La realidad: A pesar de ser invierno, aparcar cerca del Stari Grad (casco antiguo) fue imposible. La zona es una ratonera de calles de un solo carril y parkings completos. Cuando llegas al final, hay dos aparcamientos con barrera que, al indicar 0 plazas disponibles, provocan que la gente haga cola bloqueando la calle. Tras un rato allí atrapados, decidimos que no valía la pena perder las pocas horas de luz allí. Aparcar dentro podía suponer quedar bloqueados a la salida, y el búnker era nuestra prioridad.
  • Consejo: En fechas señaladas, Budva requiere madrugar mucho o mucha paciencia.

Buscamos otras zonas de aparcamiento sin éxito, así que anulamos la visita. Pensamos que, al estar a media hora de Kotor, podríamos acercarnos en otro momento, pero el clima y las obras en la carretera hicieron que lo descartáramos. Entramos con mal pie y nos agobió la ciudad, así que no tuvimos ningún interés en volverlo a intentar.

Exploración en la Península de Luštica: Búnkeres y Submarinos

Cambiamos el bullicio por la historia militar de la costa. Nos dirigimos a la zona de la península de Luštica, una zona clave para la defensa de la Bahía de Kotor durante el siglo XX.

El Refugio de Submarinos

Es una de las visitas más curiosas del viaje. Bajo la montaña, camuflado para que no se viera desde el aire, existe un túnel donde se refugiaban los submarinos de la antigua Yugoslavia.

  • Cómo llegar: Aunque la mayoría de gente va en excursiones en barco desde Kotor o Budva, se puede llegar a pie. Aparcamos cerca y caminamos unos 300 metros. El búnker mide unos 100 metros de largo y puedes rodearlo y cruzarlo por dentro. ¡Es una experiencia brutal y gratuita!

🛡️ El Búnker de Defensa

Cerca de allí visitamos un búnker abandonado que servía como primera línea de defensa costera. Pudimos explorar las habitaciones subterráneas y subir al techo, donde aún se ven las bases de los antiguos antiaéreos y nidos de ametralladoras. Una joya para los amantes de la historia y los lugares abandonados.

Rose: El refugio de paz

Buscando una alternativa a Budva, fuimos a Rose, un pueblito pesquero al final de la península. Fue un acierto total: un «Budva en miniatura» sin turistas. Pasear por sus muelles en silencio fue el contrapunto perfecto al estrés de la mañana.

Cruzando la Bahía: El Ferry Lepetane-Kamenari

Para llegar a Herceg Novi usamos el ferry para ahorrar tiempo y evitar rodear toda la bahía (ahorrándonos unos 25 km de curvas).

  • Logística: Es súper eficiente. El ticket se paga por coche (5€) y no por persona. Tardamos solo 15 minutos entre comprar el ticket, embarcar (está muy bien organizado en 4 filas, super eficientes!!) y cruzar. ¡Llegamos al alojamiento antes de las 16:30, justo antes de que anocheciera! Nos ahorramos mínimo 20 km de conducir por la bahía de noche.

El problema en Herceg Novi es aparcar, va por zonas y parece que todas de pago aunque no me quedó claro como: sms, aplicación y/o tiquet en supermercado, parecían ser las opciones. Tenía marcado un aparcamiento en la misma carretera de acceso, muy cerca del alojamiento, antes de la parada del autobús, pero al final resultó ser de pago. La suerte es que 1 de enero era festivo y, por lo tanto gratuito, según nos dijeron y lo mismo pasaba con el 2 de enero que también era festivo, porque el horario de pago es a partir de las 7 de la mañana, así que no hubo que hacer nada!!

Herceg Novi: Escaleras y ambiente de Año Nuevo

Terminamos el día en Herceg Novi, la «ciudad de las 1.000 escaleras» » (y damos fe, ¡hay desniveles por todas partes!).

  • El ambiente: El centro histórico estaba muy animado con escenarios en la plaza principal.
  • Contexto histórico: Esta ciudad es la puerta de entrada a la bahía y ha pasado por manos bosnias, turcas, españolas (está la fortaleza Spanjola), venecianas y austriacas. Esa mezcla se nota en cada esquina de su casco antiguo.

Lamentablemente, no acertamos con el alojamiento (moho en las paredes y falta de agua) y hemos reclamado a Booking. Cenamos en el centro histórico y paseamos por la fortaleza Forte Mare y la Plaza Nikola Djurkovic. Tenía muy buena pinta la ciudad para volver de día, pero la lluvia del día siguiente lo impidió.

Tip para viajeros: El ferry es tu mejor aliado para ahorrar tiempo. Los búnkeres de Luštica son accesibles por carretera si sabes dónde buscar.

Día 7: Kotor de día (Kotor)

Introducción: Montenegro en Navidad

Itinerario por Montenegro en invierno (día a día)