Plovdiv (Пловдив) (Día 3: viernes 19 de abril de 2019)

Para hoy teníamos excursión a Plovdiv a donde puedes llegar en bus y en tren. Como ayer el día fue intenso, decidimos no madrugar demasiado. Teníamos pensado ir en bus, que tarda como dos horas y media y salen desde la Estación Central de Autobuses de Sofia (boulevard «Knyaginya Maria Luiza» 100), que está justo al lado de la Estación Central de trenes. Aproximadamente cada hora pasa un autobús. Esta es la web para que veas los horarios.

Nosotras decidimos coger el de las 10 de la mañana. Ahora la única empresa que funcionaba era Karak-S. No vimos rastro de Vitosha Express, que tan malos comentarios tenía. El precio del billete, según su web era 5€ por trayecto y te deja al lado de la estación de tren de Plovdiv. Esta es su web por si quieres comprar el billete anticipadamente, para asegurarte la plaza.

Para llegar a coger el bus fuimos en metro, de Serdika a Estación Central son 2 paradas. Llegamos un rato antes y nos dicen que el bus de las 10 h estaba lleno, que tenía que ser el de las 11h. Como habíamos visto que había un tren que salía a las 10.20h, que tardaba lo mismo, y como la estación está justo al lado, decidimos aprovechar estos 40′ que nos sobraban e intentar ir en tren.

Con el tren tuvimos suerte. Nos costó 9 levas pax. La única «pega» que tenía el tren, según habíamos leído, era que nos dejaba en la estación de tren norte, Avtogara Sever, a una media hora larga andando del centro. Se recomendaba ir en taxi. Pero tuvimos suerte. Nos dejó en el mismo sitio donde paran los autobuses Karak-S. De hecho, los billetes de bus se compran en la misma taquilla de la estación de Plovdiv.

En las pantallas te indica un rato antes cuál es tu andén y luego sólo hay que subirse en un vagón de segunda clase. Lo que nos pasó es que hay quien reserva los asientos de ventana, así que donde nosotras nos habíamos sentado al rato apareció una señora que nos enseñó el billete y lo tenía reservado. Son camarotes cerrados de 8 personas. Muy cómodo y el trayecto muy agradable. Salió y llegó puntualmente.

Tren a Plovdiv, Bulgaria.

Nada más salir de la estación de Plovdiv tienes puestos de comida rápida. Hay quien siempre tiene hambre. Un Frankfurt costó 2 levas. Había crepes, gofres, etc.

Fuimos andando dirección a un parque que habíamos visto en el mapa. Es muy bonito y estaba lleno de gente. Tiene unas fuentes inmensas que en verano tienen espectáculo nocturno. Pero estaban vacías.

Fuentes en Plovdiv, Bulgaria.

De hecho en Sofía las estaban limpiando para ponerlas en funcionamiento… Nos encontramos alguna recién conectada.

Jardines del Tsar Simeon en Plovdiv, Bulgaria.

A la salida del parque nos encontrábamos con el Foro Romano, es el más grande de Bulgaria. Al estar en una de las vías principales de Plovdiv (General Gurko), puede verse desde la calle. Su odeón es usado para festivales y diversos eventos culturales. Pero toda la zona estaba en obras, así que pasamos de largo.

Seguimos hacia la izquierda por la calle principal de Knyaz Alexander I. Es la calle comercial peatonal de Plovdiv, con tiendas y restaurantes, y muy buen ambiente. Nos gustó mucho, muy ambientada y había de todo, parque, fuente, plazas…

Calle principal Knyaz Alexander I en Plovdiv, Bulgaria.

Se sigue andando y se llega hasta la Plaza Dzhumaya, al final de la calle. Aquí están dos de los lugares a no perderse en Plovdiv en un día: la Mezquita y el estadio romano. A la Mezquita no se puede entrar y el estadio romano, aunque no lo parezca, podía recibir hasta 30.000 espectadores. Vale la pena verlo ya que es gratis y se ve rápido.

Estadio romano de Plovdiv, Bulgaria.

Catedral de la Anunciación de Santa María: se construyó como parte de un monasterio en el siglo XII, y ambos fueron destruidos durante las guerras búlgaro-otomanas. Se reconstruyó en el XIX y ahora es una de las iglesias principales de la ciudad. Te la vas a encontrar camino al teatro. Por su emplazamiento, sobre unas escaleras, y por su fachada, que recuerda claramente a un monasterio, llama la atención. Se puede visitar sin coste.

Catedral de la Anunciación de Plovdiv, Bulgaria.

Teatro romano: Al final de la cuesta llegarás al teatro romano. Cuesta 5 levas. Hay muy buenas vistas desde allí. Nosotros íbamos a entrar, básicamente porque necesitábamos ir al lavabo, pero se ve desde la calle, así que nos dio palo. Pero justo en la entrada hay una terracita de un bar, donde también hay lavabo, así que decidimos gastarnos el precio de la entrada en tomarnos algo fresquito. De nuevo tuvimos un fantástico día y hacía calorcito. Nos compramos una bolsa de patatas y un par de cócteles. Nos costó 15 levas. Aquí estuvimos un rato disfrutando del teatro y de las vistas.

Teatro romano de Plovdiv, Bulgaría.
Junto al teatro romano en Plovdiv, Bulgaria.

Y ya sólo nos quedaba el centro histórico, con sus calles empinadas y empedradas, y sus casas coloridas. Hay varias casas-museo. Todas están muy cerquita del museo etnográfico. También hay un montón de tiendas de decoración y souvenirs.

Centro histórico de Plovdiv, Bulgaria.

Nos quedó por ver la Colina de Nebet Tepe. Plovdiv es conocida como la ciudad de las siete colinas y esta es una de ellas. Además, se cree que es donde fue fundada la ciudad por los Tracios, 4000 años antes de Cristo.

Nos ha gustado mucho Plovdiv. Parece que tiene más inversión que Sofia. Se ve una ciudad más cuidada. Quizás porque era capital de la Cultura 2019 y a lo mejor por esto le estaban lavando la cara. Nos ha parecido que hay más ambiente, más gente, más cosmopolita. Visita rápida pero nos ha merecido la pena.

Nuestra visita duró unas 3 horas y media. Vimos que a las 16.30h había un tren de vuelta. El bus sale a las horas en punto, así que nos iba mejor el horario del tren. Pero metimos la pata. No nos dimos cuenta que precisamente este tren tardaba una hora más en llegar que el resto.

La señora de la taquilla nos preguntó si en tren o en bus, y nosotras teníamos ya mirado el horario del tren, pero no nos fijamos en la hora de llegada. Así que llegamos a la misma hora que si hubiéramos cogido el bus de las 17h. En fin… El precio de vuelta fue un poco más barato, 7,9 levas por persona.

En tren a Plovdiv, Bulgaria.

Volvimos al apartamento, de nuevo en metro y fuimos a cenar otra vez a Raffys. Había un montón de platos que queríamos probar. Seguimos experimentando cosas nuevas, esta vez fue hamburguesa (espectacular, con un magnífico sabor a brasa) y pasta con pollo, regado con nuevos combinados.

Cena en Raffys, Sofía.

Y finalizamos así otro magnífico día.

Otros gastos del día:

Cena en Raffy 2 platos y 2 cócteles: 20€